Dispositivos aislados integrados a la Domótica.

Dispositivos aislados integrados a la Domótica.

Los dispositivos, tomados aisladamente, se asemejan a instrumentos de una caja de herramientas. Su aplicación y uso coordinado facilita la construcción de entes de nivel superior, los sistemas técnicos domóticos. Los dispositivos domóticos se cuentan en grandes números y presentan un grado de heterogeneidad elevado. Asimismo, la constante mejora tecnológica y las cada vez más frecuentes
innovaciones introducen constantes cambios en estos aparatos. Son éstos los motivos por los que aquí se presentará una clasificación intuitiva y lo más general posible de los dispositivos domóticos, distinguiendo cuatro categorías: sensores, actuadores, electrodomésticos y aparatos electrónicos inteligentes.

  • Sensores
    Los sensores o detectores son dispositivos capaces de recoger la información de los distintos parámetros que controlan (el nivel de presión de una tubería, la temperatura ambiente, el suministro de gas natural…) y de transmitir esta información para su procesamiento.
  • Actuadores
    Los actuadores son dispositivos capaces de recibir una orden procedente de un sistema de control y realizar una acción que modifique el estado de un determinado equipo o instalación: encendido o apagado, subida o bajada, apertura o cierre…
  • Electrodomésticos
    Los electrodomésticos tradicionales aparatos electromecánicos que realizan tareas rutinarias en el hogar, tales como limpiar la vajilla, hornear, conservar alimentos… En este epígrafe consideraremos los electrodomésticos de línea
    blanca, es decir, aquellos vinculados a la cocina y la limpieza del hogar.
  • Aparatos electrónicos inteligentes
    La interoperabilidad entre los distintos dispositivos conectados debe lograrse haciendo uso de un protocolo de comunicaciones compartido y definiendo un conjunto común de interfaces de acceso a los mismos. cabe duda de que los hogares son entornos altamente dinámicos. Las necesidades de los usuarios, las tecnologías disponibles o incluso la topología de la red a la que los dispositivos se conectan cambian frecuentemente. Por este motivo es recomendable contar con aparatos reconfigurables y actualizables, en relación con la minimización de riesgos aparece una característica relevante: la fiabilidad, que, en forma de robustez, tolerancia y detección de errores, inspira al
    usuario confianza en el funcionamiento de los equipos, incluso en las peores condiciones.

En ocasiones puede resultar interesante contar con equipos móviles, atributo hoy posible gracias a la miniaturización, la electrónica de bajo consumo, las baterías cada vez más eficientes y las comunicaciones inalámbricas.